lunes, 14 de diciembre de 2009

Y el carrusel sigue girando...

Hace una semana mi colega y amigo Dani Granatta escribió en su columna de Merca2.0 la historia de Marco, Rafahu, Heidi y Guillermo, y al leerla recordé diferentes momentos que junto con Dani y otros amigos de la industria Digital he pasado trabajando, empujando e intentando aportar a la industria del marketing digital un poco más...


Esto sucedió hace algunos años ya: 5 profesionales de la mercadotecnia digital nos encontrábamos reunidos en un obscuro y escondido rincón del área de exhibición del festival creativo que estaba por comenzar; y mientras Dani, Zemog, Calleja y yo, liderados por Miguel Carlderón, calificábamos lo mejor de los pocos trabajos digitales que habían sido inscritos, el resto de los jurados trabajaban en grandes habitaciones calificando a lo mejor de la publicidad.


Dos años más tarde, me encontraba en una reunión a la que asistieron distintos participantes importantes de la industria de la mercadotecnia y la comunicación. Algunos trabajaban desde hacía ya tiempo en medios digitales y otros teníamos tan solo algunos años haciéndolo, pues veníamos del mundo de la mercadotecnia “tradicional”. Y sin embargo, todos nos conocíamos ya. Ya con la mayoría había tenido la oportunidad de colaborar, solo que esta vez algo se notaba diferente: el carrusel de la industria había girado nuevamente y, como sucede casi casi en ciclos perfectamente definidos, todos habíamos cambiado de lugar; quienes trabajaban para la empresa A ahora lo hacían para la C y los que estábamos en la organización B, ya trabajábamos para la A.

Todos viejos conocidos, haciendo cosas “nuevas”, pero prácticamente ni un solo rostro nuevo alrededor.


Y así, casi al mismo tiempo algunas caras nuevas comenzaron a surgir; empresas y operaciones independientes, desarrolladores de sitios y tecnología empezaron a ofrecer los servicios de marketing interactivo que las grandes agencias y anunciantes por tanto tiempo habían ignorado ya.Gente brillante, excelente para desarrollar y producir más no para hacer mercadotecnia y publicidad.


Pasó el tiempo y pude ver como la rueda giraba otra vez y como muchos de esos viejos y ahora también nuevos amigos intercambiaban una vez más su lugar.

Durante un par de años la industria giró y giró, casi como si quisiera que la fuerza centrífuga de sus giros la hiciera crecer, olvidando que justo como cuando hacemos girar un removedor en leche, lo único que crece es la ilusión de las burbujas de aire y nada más.


Cada vez más de esos amigos iban cayendo en la opresiva persecución de la cuota anual o trimestral.
Excelentes directores creativos ahora parecían directores de finanzas, los desarrolladores que tanto comenzaron a aportar ahora comenzaban solo a querer cobrar. Y así también, quienes tanto promovían y navegaban con la bandera de la formación, la dejaban tirada por perseguir su bono anual.


Y por unos años funcionó. La industria creció. Tan solo un par de puntos porcentuales que inflaron las burbujas, pero creció.


Y hoy el carrusel está nuevamente a punto de girar. No conozco una sola organización, anunciante, medio o agencia que no tenga grandes objetivos de crecimiento en el corto, mediano y largo plazo y que no estén teniendo problemas reclutando el talento que requieren para hacerlo.


Reclutarlo digo porque prácticamente nadie quiso darle el peso debido a la formación de su personal actual. Todos se ocuparon de vender y cobrar y nunca de desarrollar. Tanto así que incluso hace poco alguien me replicó: “No me importa entrenar a nadie si no me compran a mi”.


Y ahora, que tanto medios como agencias y anunciantes requieren de un equipo mejor preparado para enfrentar la realidad del mercado actual nos damos cuenta de que nuestros equipos aún manejan los mismos paradigmas de hace años. Al grado que incluso algunos de quienes trabajan del lado de los medios “innovadores” trabajan bajo la caduca idea de que alguien tiene que perder para que ellos puedan ganar.

Y no se limita esto a los medios nada más. Muchas veces he escuchado ya a distintas agencias decir que no quieren entrenar a nadie pues no vaya a ser que la competencia se los vaya a llevar...


Así que el problema ahí está, el talento de la gente que se quiere preparar y entrenar también y solo hace falta de abramos los ojos y comencemos a desarrollar el talento de la la gente que durante años ha estado aquí esperando a que la queramos impulsar.



Picture credit: Mazingerin

domingo, 6 de diciembre de 2009

Haz algo diferente en tu plan de trabajo anual.

Si eres como la mayoría de los empresarios y profesionales de las ventas y la mercadotecnia en México, seguramente estarás trabajando en estos días en tu plan de negocio para el 2010.

Un poco tarde en el año a decir verdad, pero lo estarás haciendo de cualquier manera.

Y si en tu empresa trabajan de manera similar con respecto a sus procesos de planeación, seguramente estarán revisando los reportes de ventas, los balances de resultados, los éxitos logrados y los que se quedan pendientes para el próximo año.

Y finalmente estarás definiendo los objetivos y métricas de éxito para el 2010.

Solo que este año puedes hacer algo diferente.

Este año en lugar de plantear un plan de negocios fríamente calculado para ver cuánto dinero puedes obtener de cada uno de tus clientes basado en proyecciones tan típicas como el tamaño de la industria, su crecimiento anual y por lo tanto qué porción del pastel que crees que te debe corresponder y hacer cálculos tan absurdos como:

“Si de la industria A, el valor de inversión total se divide en 70% xx y 30% YY y de YY el 50% es de ZZ, como yo soy Z entonces me tienen que dar 15% del total de la inversión de la industria.”

Para que luego de un tiempo plantees preguntas tan sin sentido como: “por qué el cliente no me quiere comprar, si me tiene que dar el 15% de su inversión?”, seguido por frases tan absurdas como “es que seguro no entiende mi producto” o peor aún “el cliente es un verdadero idiota porque no acepta que mí producto es el mejor de todos y no lo quiere comprar”.

Pensar así es venir de un modo de escasez, carencia y egoísmo. Y de eso, ya hay mucho en el mundo.

Este año tu planteamiento puede ser mucho más enriquecedor. Este año puedes mejor plantearte que vas a hacer para entender mejor las necesidades de tu industria, de tus clientes y de tus socios también. Puedes responderte qué es lo que vas a hacer para que asegurarte de darles tú, una mucho mejor solución. Cómo harás para agregar un verdadero valor a la vida de los demás; y por supuesto que ingresos tendrás para poder sostener tu operación de manera rentable, pero no para enriquecer a unos cuantos nada más, sino para mantener a tu organización viva, productiva, colaborativa y aportando a tu vida y a la de los demás.

Idealista, inocente? Sí, tal vez. Pero quizás es justo eso lo que hace mucha falta en el mundo hoy. Más idealistas e inocentes que en lugar de pensar en cómo consumir los recursos del de al lado, piensen en como juntos pueden crear más recursos para ellos y para los demás.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Social Media: este año, el gran reto del Teletón

Qué triste me resulta ver que plataformas tan útiles y positivas como las redes sociales esta noche estén siendo utilizadas por algunos cuantos para causarle daño a quienes necesitan ayuda hoy.

En lo personal no sé y no me consta si el Teletón de México es un fraude o no. No tengo forma de negarlo ni interés en afirmarlo (y cualquiera que sea un frecuente lector de DLC les podrá decir que fan de Televisa, no soy).

Lo que sí me es evidente es que este año, el reto de este evento no es mucho mayor tan solo por ser este un año de crisis, ni por la suma de otra misión, ni por la abstención, sino por aquellas personas que no conformes con no querer ayudar, están ahora usando los medios sociales para promover que los demás se abstengan de hacerlo también.

Y en ese caso, los lastimados no serán los grandes medios que hospedan el evento y que quizás (si en verdad se tratase de un fraude) no podrán deducir sus impuestos como esperaban, sino serán los miles y miles de niños que nos necesitan hoy.

Por eso, si no crees, si no confías y no quieres ayudar, está bien, estás en todo tu derecho de hacer esa elección y tus razones tendrás. Pero hazlo solo tú.

Y como dicen: “Si al hablar no haz de agradar, mejor haz de callar”.

PD. Yo sí ya doné un par de veces y creo que me faltan unas cuantas más.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Apurándose a fallar una vez más.

Preguntas hay muchas…todos los días nos hacemos, hacemos a otros y recibimos miles de estas, pero existe una en particular que me he cansado de escuchar una y otra y otra vez más; en cada plática, en cada conferencia, en cada reunión de trabajo o hasta en conversaciones personales también: “¿Por qué no hay casos de éxito en México de…?”. Completen la frase con lo que se les pueda ofrecer…de internet…de administración…de liderazgo… de lo que sea, es igual, la pregunta continuamente ahí está.
Gente esperando que otras personas les resuelvan por adelantado los retos a los que se van a enfrentar.

Serios profesionales deseosos de que alguien más les de la fórmula secreta para lograr lo que quieren lograr.

Esperando, preguntando, esperando de nuevo y sin tener la más mínima intención de ellos intentar…y seguramente por muchos años más, así se van a quedar.

Y lo peor es que no existe una fórmula secreta para ganar.

La única manera para comenzar a ser exitoso es decidirse a intentar, a arriesgarse, quitarse el miedo, atreverse, esforzarse, estudiar y trabajar.

“Apurarse a fallar” como algunos grandes líderes como Seth Godin or Robin Sharma le llaman.

Vencer el miedo y hacer lo que otros no quieren intentar.

Tomar la responsabilidad de nuestras decisiones y hacer conciencia de que nuestro éxito y nuestras fallas serán consecuencia de las decisiones que tomemos y que aún cuando fallemos una u otra u otra vez, no habremos fracasado, sino que solamente estaremos aprendiendo a ganar.

Así que la próxima vez que quieras que alguien te diga como se hizo exitoso, mejor pregúntale cómo fue que por fin se atrevió a fallar, probablemente su respuesta de una vez por todas te inspire a intentar.

Crédito de la imagen: Omar Eduardo

domingo, 22 de noviembre de 2009

Parásitos vs colaboración

De acuerdo a la Real Academia de la lengua Española la palabra parásito define a "un organismo animal o vegetal que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y desgastándolo sin llegar a matarlo."

También define a "una persona que vive a costa ajena."

Y cosa increíble resulta que aún en esta época que muchos hemos calificado con la "era de la colaboración", aún veamos a algunos parásitos merodeando día con día por ahí.

Los vemos de distintas formas, todos los días. Desde el hombre sano de casi 40 años de edad que aún vive dependiendo de sus papás, hasta las empresas que absolutamente nada regresan a su comunidad. Lo vemos también en los empleados que deciden hacer una carrera anónima en la organización para la que trabajan y que cada día asisten a cumplir con el mínimo indispensable para seguir cobrando su salario sin tener que esforzarse ni un poco más y evitando ser visto ni para bien ni para mal; y lo vemos peor aún en el vendedor que solo está buscando la manera de, literalmente, arrebatarle el dinero a sus clientes, o en unos casos, hasta a sus compañeros de trabajo para cumplir con la cuota del mes.

En la biología, se cree que en algunos casos, este tipo de relación puede evolucionar, a lo largo de muchas generaciones de parásitos y hospedadores, a una simbiosis mutuamente beneficiosa.
Pero para mala suerte de los parásitos profesionales, esto no es así.

Trabajar con la cabeza agachada para que nadie allá arriba te vea y te dejen en paz, no funciona; siempre habrá quien claramente te puede ver.
Ser una empresa que solo quiere vender y cobrar tampoco funciona; más temprano que tarde la gente se da cuenta de esto y simplemente se aleja de ti.
Y tratar de sangrar a tus clientes y colegas como si fueran un barril sin fondo, funciona aún menos que lo anterior; siin duda alguna ese pozo muy pronto quedará seco.

Hoy no debemos pensar en solo sacar y sacar. Necesitamos poner.

Hoy no podemos más tratar de solo obtener algo de los demás.

Por el contrario, hoy más que nunca necesitamos aportar, necesitamos generar, necesitamos contribuir a la vida de los demás.

No se trata de impactar a millones y millones de personas, aunque si lo podemos hacer, no estaría nada mal.

En tanto, basta con que cada día que pasa toquemos la vida de una persona más para saber que por fin hemos empezado a aportar a la vida de los demás.

Así que te pregunto: ¿seguirás siendo un parásito o comenzarás a colaborar?

lunes, 9 de noviembre de 2009

Manten lo primero, primero.

Planes y estrategias de negocio a 10 y 5 años, planes anuales de trabajo y programas de trimestrales que te llevan a su vez a los objetivos del mes, los proyectos de la semana y finalmente a la lista de pendientes y tareas que tienes que realizar cada día.

“Lo que no está en la agenda, simplemente no se implementa” dicen algunos expertos en administración.

Pero “¿Y cómo le hago para asegurarme de no salirme del plan y hacer todo lo que tengo que hacer?”, fue la pregunta que hoy alguien conmigo compartió.

Una pregunta que seguramente todos nos hacemos al día, por lo menos una vez y que me llevó a recordar un pasaje del libro“Monday Morning Mentoring”de David Cottrell, en el que el autor sostiene que para ser un líder eficiente y eficaz, uno tiene que mantener siempre lo primero en primer lugar.

Por supuesto distintas técnicas y metodologías para administrar el flujo de trabajo existen ya; desde calendarios y agendas, impresas y digitales, donde enlistamos todos los pendientes y tareas por hacer, hasta hojas de tiempo donde resumimos las actividades que hemos realizado ya.

Pero esto me resulta totalmente insuficiente ya.

Porque hacerse el ocupado es muy fácil y, con relativa sencillez, todos los días podríamos hacernos de una intensa lista de pendientes y urgentes que resolver si ni siquiera tenernos que esforzar; bastaría con decirle que sí a cada persona que cruza por nuestro lugar de trabajo interrumpiendo y pidiéndonos algo más.

“No hay cosa más inútil que hacer eficientemente aquello que no tenemos por qué hacer”.

Por eso la enorme importancia de saber qué es para nosotros lo que ocupa ese primerísimo lugar y que debe servir como guía para todo lo demás.

En la mayoría de las organizaciones, a esta guía le llaman misión. En el caso de las personas podríamos llamarle visión, principios o valor.

Y así cada cosa que hagamos, nuestros estudios, nuestro trabajo, cada acción debería de estar guiada por esa principal razón.

El trabajo que elijamos, los hobbies que escojamos, las actividades que hagamos, todas debiesen estar amarradas a esta razón; así, cualquier otra cosa, por importante o urgente que parezca, si no está ligada con esta razón principal, no necesariamente lo será.

De modo que la pregunta que queda ahora es: Para ti ¿Cuál es tu principal razón?

Nota importante.

Los comentarios, reflexiones y recomendaciones aquí plasmadas son mi opinión personal, y no necesariamente reflejan la opinión de mi empleador.